Mercedes Sosa (Tucumán, 9 de julio de 1935 - Buenos Aires, 4 de octubre de 2009) conocida como La Negra Sosa o La Voz de América, fue una cantante de música folclórica argentina reconocida en América, Europa, Israel y Asia Oriental, considerada una de las principales cantantes de música popular de Latinoamérica. (Wikipedia)
Palabras de Mercedes:
“La mayoría de los cantantes cree que el papel del intérprete es conmover al que está enfrente sin importar lo que pasa dentro suyo, entonces se colocan anillos, vestidos raros, se cambian el peinado. ¿Sabe cuál es la mejor ropa de un cantante? Salir a escena con paz. Mucha e infinita paz. Solo así́ se transmite algo, a un semejante”.
En entrevista con con Rodolfo Braceli:
-Mercedes, si tuvieras que poner toda tu niñez adentro de tres palabras, ¿cuáles elegirías?
-Ni tres, ni dos palabras me hacen falta. Me alcanza con una: felicidad. Tantas carencias no me dejaron ni una sola herida, ni el menor resentimiento. Nos faltó de todo, pero fue como si no nos faltara nada. Porque nos colmó el amor. Todo el tiempo vimos el respeto y el amor que mi papá y mi mamá se tenían. Y todo el tiempo se desparramó en nosotros ese amor. Indudablemente fuimos muy pobres pero ¡tan millonarios! Mis padres no sólo fueron laboriosos, abnegados, sacrificados, mucho más que eso, fueron sabios: jamás nos hicieron sufrir su sufrimiento. En mi casa había alegría.
-¿Alegría o felicidad?
-Adentro de la alegría está la felicidad.
Mercedes expresaba...
-"Que lo peor que le puede pasar a uno es no creer en nada. Quien no cree en nada se vuelve extranjero de la vida. Nunca seré una extranjera. "
-"Los seres humanos tenemos que aprender a respetarnos a nosotros mismos y después respetar a los demás. No sé quién dijo que primero tenemos que aprender a tolerar, pero que mejor que eso es aprender a respetar al otro. Esta cosa tan sencilla nos llevará siglos comprenderla."
-"Aprendí que cantar no debe ser un sufrimiento. Cantar me cura y me alumbra… "
-"Cuando entro en depresión, el color gris atraviesa mi cabeza, la invade por completo… El gris para mí es algo grave, muy grave; es como una nube que me va ganando… Tengo que cuidarme, escaparle a ese color, porque rechazo la vida, rechazo los olores primordiales, los del ajo y la cebolla; hasta dejo de sentir la emoción que me produce el locro (Plato de carne) haciéndose a fuego lento, la empanada recién horneada…
-Ultimamente, cuando me gritan "¡No te mueras nunca, Negra!", yo siento que más que un elogio es una orden. Y tengo que obedecerla. No me tiene que ganar el color gris… "